miércoles, 1 de febrero de 2017

TIRO TACTICO O PRACTICO

EL TIRO TÁCTICO O PRÁCTICO




El tiro práctico
Seguridad y divisiones de este deporte

El tiro práctico es una disciplina deportiva que combina la precisión, velocidad y potencia del disparo en un recorrido escenográfico que presenta una serie de blancos fijos o en movimiento a los cuales se les debe disparar en el menor tiempo posible.

La seguridad y el tiro práctico

Dada la naturaleza de este deporte el principio básico de esta disciplina consiste en que todo tirador o autoridad reconocida debe anteponer al eventual resultado del match tanto su seguridad personal, la seguridad de todo otro competidor, la de las autoridades presentes y la de todo público asistente, el resultado de la prueba, competencia o torneo es aleatorio al principio básico enunciado.

Los tres elementos equivalentes mencionados anteriormente (precisión, velocidad y potencia) son secundarios en relación a la seguridad ya que sin ella este deporte no podría existir.

Los tres elementos equivalentes del Tiro Práctico

Las siglas DVC que se leen en todos los escudos de I.P.S.C. (Internacional Practical Shooting Confederation) significa Diligentia Vis Celeritas, del latín Velocidad, Precisión y Potencia. Estos tres elementos son equivalentes porque:
Un disparo efectuado con un arma potente y con velocidad, es nulo, si no es preciso.

Un disparo efectuado con precisión y velocidad, es nulo, si no se realiza con un arma potente.

Un disparo efectuado con precisión y con un arma potente, es nulo, si no se realiza con velocidad.
 
Blanco Clásico IPSC Blanco Métrico IPSC Timer y Cronógrafo

Cada etapa de tiro práctico debe ser diseñada primero para ser segura y luego para cumplir con estos tres principios.

Divisiones

Las divisiones están dadas por el tipo de arma utilizada para participar y las modificaciones que se permiten hacerles a las mismas en cada una de ellas.

Pistola
División Producción
En esta división se utilizan armas de doble acción y Safe Action con un peso mínimo en el primer disparo de 5 libras (2.272kg) Las modificaciones permitidas son muy limitadas no permitiéndose cambiar aparatos de puntería distintos a los originales de fábrica ni el peso de la cola disparadora ni la capacidad de carga.

El calibre mínimo es 9 mm parabellum, el factor mínimo de potencia es de 125 puntuando en esta categoría únicamente como menor tanto este como cualquier otro calibre permitido. La funda y los porta cargadores deberán usarse detrás de la espina ilíaca superior anterior o del punto más alto y prominente sobre la cintura pélvica.

Pistolas que, por sus características, entran en la División Producción

División Standard
En esta categoría se permite el uso de armas de simple o doble acción y safe action. El calibre mínimo es 9 mm parabellum puntuando como menor solamente. Los otros calibres superiores a .40 plg pueden puntuar tanto como mayor a partir de un factor de potencia igual o mayor a 170 o menor dependiendo si se encuentra entre el mínimo permitido que es 125 hasta 169.99 inclusive.

Como modificaciones internas permitidas se encuentran las relativas al sistema de disparo, cañón del arma (Bull Barrel) y las externas son en aparatos de puntería aquellas que no incluyan las miras electrónicas u ópticas pudiendo colocar alzas regulables y guiones de metal o fibra óptica.

La capacidad de carga también puede ser modificada del original, también los seguros externos, agrandamiento de ventana de expulsión, agrandar la boca de alojamiento del cargador, etc. Todas las modificaciones externas del arma no deben impedir que la misma quepa con un cargador insertado en una caja de las dimensiones de 225 mm x 150 mm x 40 mm. El equipo (funda y porta cargadores) tiene que ir colocado igual que la división producción.

Equipo de funda y portacargadores para divisiones Standard y Producción

División Open
En esta división se permiten todas las armas mencionadas en las categorías anteriores. Los calibres permitidos son desde 9 mm hacia arriba y todos ellos pueden puntuar tanto mayor como menor dependiendo de su factor de potencia y utilizándose los mismos valores que en la división Standard.

Se permiten todas las modificaciones autorizadas en las divisiones Standard y además las expresamente prohibidas en la misma como ser caños perforados con compensadores de gases, miras electrónicas u ópticas, cargadores de máxima capacidad en un largo no mayor a los 170 mm y el equipo (funda y porta cargadores) puede ir colocado en cualquier parte del cinturón del tirador lo que permite una mejor y más cómoda extracción ya sea de la pistola o de los cargadores de repuesto.
 
Escopeta (calibre 12 y hasta 20, que superen los 520 de factor de potencia)
Categoría Limitada
En esta categoría participan todas las escopetas de trombón o repetición las cuales no pueden albergar más de 8 cartuchos en su tubo cargador más uno en la recámara. No está permitido el uso de Speed Loaders y su recarga debe hacerse en forma manual.

Equipo para Tiro Práctico con Escopeta

Categoría Standard
Se permite el uso de escopetas semiautomáticas con una capacidad de 8 cartuchos en tubo cargador + 1 en recámara. Tampoco es permitido el uso de speed Loaders y su recarga debe hacerse en forma manual.

Categoría Open
Se admiten las escopetas repetidoras y semiautomáticas que posean cañón superior a los 600 mm y puede colocarse compensador de gases y miras electrónicas u ópticas. La capacidad de carga está restringida al largo del tubo cargador que no debe exceder la punta del compensador (generalmente 14 cartuchos). El uso de Speed Loaders está permitido, así como también lo está la carga manual.

Fusil

División Open
Aquí participan todos los fusiles y subfusiles a partir del calibre 9 mm hasta el 7.62 nato. Puntúan mayor y menor según el calibre y factor de potencia.

Existen otras divisiones, pero actualmente no se junta la suficiente gente como para rankear por lo tanto entran todos en división open.

Equipo para Tiro Práctico con Fusil

En futuras notas les estaré comentando más sobre las técnicas que se utilizan en este deporte y comenzaremos a incursionar en el tiro Policial defensivo que es a lo que me dedico.

Evolución histórica de las posiciones de tiro
Con armas cortas

Las discusiones acerca de las posiciones de tiro con armas cortas son realmente apasionantes. Y digo apasionantes, porque no son muchas las que se puedan presenciar.

Muchas veces los tiradores asumen la actitud de "mirar para otro lado" cuando de bajos rendimientos se trata. Mucho se opina acerca de la recarga, del calibre, de la velocidad de la aguja, del viento, del sol y de cuantas excusas más se quieran buscar, pero poco se habla acerca de la técnica de tiro en sí misma.

Desde este punto de vista sería interesante estudiar las posiciones de tiro y como surgieron ante las distintas necesidades que imponía el medio.

Hace varios años, siendo un joven tirador tuve la oportunidad de presenciar una discusión técnica monumental entre varios instructores en un campeonato policial.

Ese día comprendí cuál importantes eran estas discusiones.

Volviendo al tema de las técnicas de tiro con armas corta, si bien estas existen desde hace más de 500 años, no encontramos manuales técnicos relevantes que nos permitan pensar que hubo algún tipo de técnica en particular habida cuenta la imprecisión de dichas armas.

Los primeros que comenzaron a preocuparse acerca del cuidado de las armas y las técnicas de tiro fueron los manuales de los revólveres Colt y Smith & Wesson, cuando estos comenzaron a utilizarse formalmente por el ejército y las distintas policías estatales en los estados unidos.

Esta necesidad daba respuesta a una cuestión fundamental, antes de adoptar formalmente el revolver como arma, las instituciones armadas utilizaban las armas cortas para sus avances de caballería, razón por la cual no se hacía necesaria una capacitación técnica tan específica. Recuerden la larga extensión del martillo para poder montar un revolver simple acción con una sola mano dado que la otra sostenía las riendas del caballo durante el galope.

Al mismo tiempo el infante utilizaba las técnicas de tiro "Frontier", tomada de aquellos que habían conquistado el oeste americano. Esta posición adelantaba la pierna en la misma dirección de sostén y empuñe del arma, muy parecida por ejemplo a una estocada profunda de esgrima.

Así estos primeros manuales "copiaron" las posiciones de otras disciplinas como por ejemplo la esgrima para aplicarlas al tiro.

El tiro a una sola mano con la técnica de "duelo" nace de esta forma. Esto es empuñar el arma flexionando el codo a 90° quedando así la boca del arma mirando hacia el cielo, para luego ir bajando progresivamente hasta el blanco al igual que el saludo de dos espadachines.

Las otras posiciones tomadas por estos manuales fueron las posiciones de tiro de escuela o de precisión a brazo libre con gran influencia de la disciplina siluetas olímpicas, todas ellas posiciones de tiro de competición.

Estos primeros manuales solo mostraban estas técnicas de tiro y no se vislumbraba el uso de técnicas de tiro defensivo o de enfrentamiento armado en espacios reducidos.

El surgimiento de estas técnicas

Tanto en Estados Unidos como en países del Commentwealth antes de la segunda guerra mundial se comenzaron a estudiar las aplicaciones prácticas que estas posiciones tenían, sobre todo luego de las experiencias que habían dejado los enfrentamientos a corta distancia con armas en los distintos conflictos.

Uno de los primeros y más serios estudios acerca de las técnicas de tiro con armas cortas en situaciones de combate cercano y defensa propia provino de la Policía Municipal de Shangai, China. Los oficiales Fairbairn y Sykes fueron los primeros en utilizar métodos "científicos" para estudiar las técnicas de tiro defensivo de acuerdo a su vasta experiencia en una ciudad tan violenta como era esa.

Querían avanzar en el cruce de información que permitiera construir una técnica de tiro que sea más realista que la posición de tiro competitiva a una sola mano.

Así el método Fairbairn comenzó a verse en algunos artículos de revistas en los años ́20 y ́30 y comenzó a utilizarse como entrenamiento de sus agentes por parte de la (OSS) Oficina de Servicios Estratégicos de los EEUU además de ocupar la atención en las páginas de la Revista American Rifleman, órgano oficial de la National Rifle Asociation (NRA).

La posición Faibairn también fue comenzada a utilizar por el FBI para el entrenamiento de sus agentes. Esta posición de tiro no utilizaba las miras, sino que empuñando el arma con una sola mano direccionaba el cañón sobre el blanco que se encontraba a muy corta distancia. Así nació lo que llamamos técnicas de " tiro dirigido".

En esta posición se bajaba el centro de gravedad para lograr una mejor sustentación y achicar la superficie del cuerpo expuesta utilizando la mano libre a un lado para mantener el equilibrio del cuerpo.

Esta posición de tiro defensivo fue una solución primaria en la preparación del personal de seguridad para los enfrentamientos armados a muy corta distancia. Faibairn hace el primer gran aporte al avance de estas técnicas.

Nace un mito

En la década del ́50 La liga de pistola de combate del sudoeste de los EEUU, antecesora de la IPSC, comenzó a realizar eventos deportivos de destreza donde el legendario Jeff Cooper tuvo gran responsabilidad en el crecimiento de dicha disciplina. Estas disciplinas competitivas de destreza no tenían prácticamente reglamento. Como en el día de hoy se sumaban impactos y se lo comparaba con el tiempo logrado dando así un coeficiente de efectividad.

Fue la disciplina madre del Tiro práctico que conocemos actualmente con casi las mismas dificultades y escenarios que hay se presentan.

Este tipo de disciplina generó aún más interés en el desarrollo tanto de armas como de las técnicas a utilizar, dado que las de precisión a mano libre eran obsoletas o al menos no daban una respuesta adecuada para la solución de los problemas que presentaba cada escenario de tiro.

En estas competencias participaban gran cantidad de civiles y particularmente agentes de las policías de caminos y policías de los distintos condados, que aprovechaban estos eventos para mantenerse entrenados y diestros en el uso de sus armas en situaciones de enfrentamiento.

El primer torneo donde participo el ignoto agente de sheriff Jack Weaver se desarrolló en Big Bear Lake, California en Agosto de 1957 donde se debía disparar a varios globos de 18 pulgadas ubicados a 7 yardas del tirador.

Se disparaba con revólver calibre .38 spl. o más y las eliminatorias eran hombre - hombre. Esto es, los dos tiradores enfrentados a sus globos, quien batía primero la serie eliminaban al oponente.

En ese momento la técnica de tiro era dirigir el arma con una sola mano y disparar al mejor estilo "vaquero - frontier" en doble acción o bien en posiciones del tipo "Fairbarn".

Weaver se dio cuenta que luego de doce tiros disparados aún quedaban globos por batir. Así se dio cuenta que tenía dos opciones, cargar 6 cartuchos más y utilizar la técnica de tiro "spray" regando el objetivo de balas o recargar en su tambor solo los cartuchos necesarios para la cantidad de globos a batir, apuntar y disparar.

El problema se planteaba porque en primer caso perdía mucho tiempo en la recarga y en el segundo perdía tiempo por la puntería.

Luego de perder su primera serie ante un tirador más rápido en disparar con la técnica del "spray" se dio cuenta cuál era el problema por resolver. Tenía un año para el próximo campeonato y la solución debía permitir velocidad sin perder precisión.

Weaver comenzó a entrenar en esta posición. Parado ancho de hombros, el tronco erecto y el arma a 45 cm de su estómago, pero empuñándola con ambas manos, como empuñando un bate de béisbol por sobre los nudillos.

La posición parecía buena y firme, pues la intención era dar mayor velocidad con mejor precisión de disparo. Luego de varios intentos se dio cuenta que la posición era un fracaso.

Comprobó que subiendo el arma 30 cm., bajando la cabeza un poco y sosteniendo el arma con ambas manos, podía ver perfectamente las miras.

El resultado fue una posición extremadamente sólida, efectiva y veloz con un control absoluto del arma. Jack adelantando su pierna izquierda le daba un mejor sustento a la posición permitiendo también movimientos más amplios. Esta posición en su parte superior era más parecida a lo que hoy llamaríamos una isósceles modificada que la tradicional que lleva su nombre.

Así nació la Posición Weaver.

Weaver ganó su primer campeonato utilizando esta técnica en Leatherslap en 1959. A partir de ahí todos comenzaron a "copiar" su posición dado que Jack nunca escribió cuestión alguna acerca de su técnica de tiro salvo una carta en Febrero de 1994 dirigida a la revista Handguns cuando graciosamente comenta: ..."he leído artículos donde dan hasta la presión exacta en libras por pulgadas que debe ejercerse por cada brazo sobre el arma.

En ese momento algunos tiradores americanos recuerdan haber visto una posición parecida a las utilizadas por Weaver y luego Jeff Cooper en el libro "Shooting" escrito por los años 30 por J.H. Fitzgerald aunque ellos nunca hicieron referencia a aquel libro.

Este fue un punto de inflexión en las técnicas de tiro con armas cortas. En la actualidad la posición se mantiene con algunos cambios y con las particularidades para cada tirador. Para un tirador diestro la posición de ancho de hombros con el pie izquierdo adelantado permite flexionar aún más el brazo izquierdo y prepara mejor los miembros inferiores para un desplazamiento rápido.

Así la posición Weaver combina efectivamente un sostén firme que permite velocidad y precisión con la flexibilidad necesaria para batir rápidamente varios blancos cambiando de posición.

Mientras tanto otros tiradores e instructores aplicaron otras técnicas como la isósceles empuñando firmemente el arma con los brazos totalmente estirados sin flexionar los codos, los pies anchos de hombros y paralelos enfrentando al blanco, bajando el centro de gravedad como si estuviéramos sentándonos.

Esta posición es muy buena, aunque la rigidez de los miembros inferiores no permite la misma rapidez de reacción que la posición de los pies en la Weaver

Otras posiciones como rodilla son utilizadas y perfectamente aplicables tanto en el ámbito deportivo como de defensa.

Como ejemplo podemos citar a la afamada Academia Gunsite donde enseñan tres posiciones de rodillas, alta, media y baja para utilizar bajo cubierta. Estas posiciones normalmente se asumen luego de haberse parapetado adecuadamente, son muy fáciles y rápidas de tomar. Con buen entrenamiento son altamente efectivas y cómodas.

Como estas técnicas viven avanzando por el desarrollo que van tomando las disciplinas deportivas, que luego se aplican en el campo de la defensa, el estudio de las mismas ha ido ganado terreno y en la actualidad existen Centros donde estudiamos en profundidad y con profesores altamente capacitados las distintas modalidades del tiro, y sus técnicas, a corta distancia.

Un ejemplo de ello son las que actualmente se han desarrollado como " combate de suelo" donde desde distintas posiciones y rotaciones se puede disparar con gran velocidad, precisión y destreza aprovechando la superficie del piso.

Aquí tenemos dos posiciones de suelo, la primera en la posición de tendido con un rol lateral sobre el brazo maestro. En esta posición el cuerpo se apoya en el suelo aprovechando toda la superficie lateral del tronco, extendiendo el brazo que sostiene el arma al máximo. La cabeza se apoya sobre el hombro para linear perfectamente las miras.

La pierna que se opone al arma se flexiona llevando el talón sobre la parte interna del muslo que está en contacto lateral con el piso. Facilitando así la posición de la pierna izquierda además de ayudar en el equilibrio final de esta técnica.

Aquí vemos una clásica posición de "combate de suelo" de cubito dorsal piernas abiertas y flexionadas con la posición de los pies en paralelo, se rota el tronco y se eleva levemente la cabeza permitiendo así una puntería perfecta. Personalmente esta posición me resulta muy cómoda y altamente efectiva.

En nuestro país tenemos Profesores brillantes que han sabido desarrollar estas técnicas con una maestría que les permitiría dar clases en la misma catedral de estas disciplinas.

Muchas veces escuchamos discusiones acerca de tal o cual profesor y sus técnicas de tiro.

Mantenga el cañón del arma en una dirección segura y jamás coloque el dedo en la cola del disparador. Siempre utilice protectores visuales y auditivos.

Código de colores para la instrucción de tiro
Análisis del concepto de seguridad en la instrucción de tiro
El tiro con arma corta
Consideraciones sobre el tiro defensivo o de combate

El código de colores para la instrucción del tiro defensivo

Uno de los fundamentos en, los que se sustenta la instrucción del tiro defensivo es la actitud mental. Sin duda esta actitud no podrá ser desarrollada sin la preparación adecuada. Sostengo en relación a ello que ningún arma por sofisticada que sea dará supremacía en un enfrentamiento sin preparación mental física y técnica.
De ahí la importancia de desarrollar en ese sentido las capacidades intelectuales que posibiliten tal fin.

En relación a ello podemos observar que muchos instructores de tiro enfatizan solo en un aspecto: El meramente técnico. Nadie pondría en duda que es esto sumamente importante. Pero ello solo de por si no capacita para el uso racional de un arma de fuego.

Poner énfasis en el aspecto meramente técnico nos asegurará solamente que seremos capaces de impactar a un blanco a una distancia y tiempo dados en determinadas condiciones. Nada más. ¿Es suficiente? No lo creo.

Yo pongo como prioritaria la condición mental ya que considero que es la llave que abre la puerta para posibilitar el entrenamiento global mental físico y técnico y que permita el uso racional de un arma de fuego en la autodefensa y que se fundamenta en los conceptos de Búsqueda- Localización Identificación y Neutralización. Esas solas palabras uso racional implican la diferencia entre un eximio tirador y alguien que puede ser considerado solamente como buen tirador táctico. Para los que me leen por primera vez debo aclarar que la Neutralización de un peligro no significa siempre que, si el mismo es generado por un agresor, se deba eliminar físicamente a este. A partir de allí se comienza a comprender como operar racionalmente.

Al respecto recuerdo siempre una anécdota que me tocó vivir.  En una exposición de armas me encontré con el dueño de uno de los cotos de caza por entonces más importantes del país. Luego de los saludos de rigor y cómodamente instalados en su stand y café por medio como corresponde, la conversación giró sobre las armas y el tiro. Me comentaba que había contratado a quien el consideraba uno de los mejores tiradores como guía de caza menor. Entendiendo que era un buen argumento de ventas tener a alguien reconocido en el uso de la escopeta. Lo hizo luego de una salida en común a una cacería de patos que había tenido con un grupo de amigos.

Cuando me comentó el nombre no pude menos que reconocer que en verdad así era. Agregó que, si bien le conocía tal habilidad, lo que lo decidió a ofrecerle el puesto fue verlo en acción En circunstancias en que estaba junto a este tirador batiendo una marisma de juncos altos en busca de patos de improviso y como a 20 metros se levantó una becacina. Sin pensar y por actitud refleja producto de varios años de entrenamiento en el tiro al vuelo deportivo a pesar que estaba en dirección contraria a su swing y muy por sobre su derecha disparó instintivamente impactando en la cabeza del animal, abatiéndolo de inmediato. ¡Sin siquiera apuntar lo bajó al primer tiro! -Sin duda un tiro certero e inapelable -pensé- mientras lo observaba en silencio.

Yo pregunto... ¿Qué tiene que ver ser buen tirador con el uso racional del arma empleada? La racionalidad debe estar presente en todos los órdenes de la vida. Aún como cazador se debe actuar con una ética. Si se buscan patos no se caza otro animal sobre todo por el grueso de la munición que empleábamos. Pero en este caso no solo no se actuó de acuerdo a una ética, sino que se eliminó innecesariamente al actuar por reflejo condicionado apto para otra actividad con las armas... La deportiva.

Muchos dirán que la caza también es deportiva, pero también muchos piensan que es distinto dispararle a un plato que quitar una vida innecesariamente, aún se trate de una especie considerada como ́́ ́́especies cazables``.

Por supuesto la conversación siguió desarrollándose por otros carriles hasta que nos despedimos, pero no pude menos de seguir pensando en lo narrado. Ese hecho constituía un buen ejemplo del uso de un arma técnicamente perfecto y eficaz. Pero con una concepción equivocada. Totalmente irracional Tenemos el arma lista pronta al disparo. Se busca, se localiza, pero no se identifica, porque se está entrenado para disparar al mero movimiento o aparición de cualquier blanco... sin analizar si es hostil o no, simplemente por acción refleja. En este caso se debería considerar quizá como factor negativo el ser buen tirador....

Esto puede ocurrir en la vida diaria en circunstancias donde la adrenalina esté disparada ante la posibilidad de un peligro inminente. El efecto túnel se hace presente con el agravante que se ve una agresión donde no existe. De hecho, ha sucedido más de una vez y probablemente seguirá ocurriendo con lamentables consecuencias.

Esto es así porque se ignora la preparación mental, uno de los tres pilares a mi juicio que involucran el tiro defensivo.

Es por ello que el legendario Jeff Cooper desarrolló hace ya muchísimos años el código de colores para definir el estado mental apropiado a los variables escenarios en que nos toca vivir en la realidad. Esto se entiende muy fácilmente, ya que no se puede vivir viendo todo a través de las miras de nuestra arma y con el dedo presto en la cola disparadora.

Este sistema tiende a ayudar a obtener distintos estados de alerta que permitan entrenar y desarrollar nuestras actividades de forma más natural. Se debe entender que estas son simples definiciones que ayudan a entrenar mentalmente, no constituyendo un sistema de por sí.

Cooper lo define de la siguiente manera:

1) Color Blanco ––Estado normal –– Estado mental no preparado para el combate-
2) Color Amarillo –– Estado de alerta en reposo mental -
3) Color Anaranjado –– Estado de Alarma -
4) Color Rojo –– Lucha Defensiva ––

A través de los años se han hecho aportes a este código dándole diferentes ejemplos, pero esencialmente significan y todos decimos lo mismo. Tal es el caso del Clint Smith ex-instructor en el Gun Site bajo la dirección de Cooper, que agregara la condición Negro, bajo la cual representa la acción de la confrontación misma con todos los sentidos en alerta procediendo inteligentemente en la defensa, no pensando que por haber empuñado el arma solamente controlaremos la situación ya que deberemos estar preparados para distintos grados de confrontación con riesgo de vida y resolver que hacer si el plan A ( Doble Tap al centro de masa del agresor que representa el peligro inminente más cercano) falla, ya sea porque el mismo se halla bajo los efectos de drogas o tiene chaleco antibalas. En este aspecto Chuck Taylor menciona El Plan A, el B y el C.-


Plan A al centro de masa, Plan B Cabeza y Plan C bajo Vientre.

¡El entendimiento de este código de colores ayuda a desarrollar entrenamientos más realistas que permiten alcanzar grados más elevados de supervivencia y que no necesariamente significa tener que pintar un blanco de determinado color para darle características de neutro u hostil, como muchos suponen! Muchas veces veo entrenar con blancos USPSA pintados de blanco amarillo naranja y rojo y cuando pregunto el significado me contestan: ¡Como! ¿No conoces los colores de Jeff Cooper? Quien así piensa no ha interpretado el sentido dado por Cooper a este concepto ya que se trata de una figura ilustrativa que ayuda al desarrollo del entrenamiento mental debiendo asumirse que a cada estado mental representado por cada color se deben aplicar distintas tácticas o procedimientos y la parte fundamental es entender que al estado de alerta rojo solo podrán aplicarse conceptos ya desarrollados previamente, mediante un duro entrenamiento.

En la condición Naranja pueden presentarse estados de ansiedad creciente, sequedad en la boca, sudoración excesiva y un incremento en el ritmo cardíaco. Generalmente se pierde la capacidad de razonamiento. Sin embargo, en esta condición se tienen unos segundos para tratar de programar un curso de acción. Se puede considerar la posibilidad de evasión y escape.

En la condición Roja ya nada puede pensarse. Solo la acción nos puede salvar. Y esta siempre estará signada por el automatismo generado en la repetición constante de cientos o miles de acciones llevadas a cabo en duros entrenamientos. Y esto se entiende porque es fácil que el ritmo cardíaco supere los niveles estándar e impidan movimientos coordinados. Solo podrá darse una respuesta condicionada y la misma estará definida por nuestro grado y calidad de entrenamiento. Así como cuando guiamos nuestro automóvil no pensamos cuando cambiamos una marcha o presionamos el embrague o freno o evitamos una colisión con una maniobra realizada en forma automática. Eso ha sido posible porque esas acciones las hemos realizado cientos o miles de veces cuando conducimos a diario, lo que nos sirve de entrenamiento. Porúltimoo una reflexión con que Clint Smith cierra a veces sus charlas y dice más o menos lo siguiente: ´´La mejor pelea que seguro siempre ganaremos será la que nunca llevemos a cabo, por haberla evitado``.

Análisis del concepto de seguridad en la instrucción de tiro

El tema de la seguridad en cualquier tipo de enseñanza de tiro, tiene variables que dependerán del tipo y grado de instrucción, del tirador, de las instalaciones, de las armas y equipo utilizado y su entorno, por lo que no hay reglas fijas que puedan aplicarse en todos los casos.

Pero cualquiera sea la misma, una cosa es segura: Los errores se pagan caro, ya se trate de la instrucción de tiro deportivo o defensivo.

He querido tocar este tema porque es frecuente que ante la desgracia de algún accidente si éste sucede en presencia de un instructor de tiro, se carguen las tintas sobre la responsabilidad y culpa de dicho instructor, sin tener en cuenta todos los factores involucrados, por quienes ligeramente así piensan, en la creencia que ellos no les pasarían, lo que a mi juicio constituye un error... ¿Quién puede asegurar que esto a uno no le puede pasar?
El tiro con arma corta

El tiro con arma corta es más propenso a tener problemas de seguridad, ya que con un simple movimiento de muñeca es más fácil dirigir el cañón del arma hacia cualquier lado.

Analicemos los distintos tipos de tiro deportivo con arma corta y veremos que todas tienen un denominador común en el concepto de seguridad, pero con variables más o menos sustantivas de acuerdo a la mecánica de la disciplina que se trate o por un error de concepto de los tiradores. Desde las disciplinas de tiro de escuela, pasando por las olímpicas, incluido el tiro neumático, el tiro de avancarga pistola o revólver, pistola militar, el denominado tiro FBI, hasta el Tiro Práctico.

En cualquier deporte prevalece el concepto lúdico, esto es: se trata de un juego, con distintos tipos de reglas a seguir. Por ejemplo, en Tenis se juega con una raqueta y una pelota. En Tiro Deportivo, se juega, pero con un arma de fuego (exceptuando el tiro neumático), lo que obliga a tomar distintas precauciones ya que sabemos que un impacto con una pelota de tenis no es lo mismo que un impacto de bala. Sigamos avanzando. En el tiro de escuela o de galería se aprenden los primeros conceptos de la teoría de tiro, y las normas básicas de seguridad que todos sabemos y conocemos, pero no siempre aplicamos. Este tipo de tiro es esencialmente estático, sin mayores complicaciones. Esto es válido para las modalidades olímpicas, pistola militar, y tiro de avancarga. Generalmente en el tiro de avancarga con pistola se crea una sensación de seguridad extra al considerar que se trata de un solo disparo.

Efectivamente si lo es, pero esto trae aparejado un vicio conceptual, que después se ve reflejado cuando se dispara con armas con capacidad de más de un disparo, ya se trate de revólveres de avancarga o retrocarga. Esto se hace más patente cuando estos tiradores utilizan pistolas semiautomáticas. Tratan a éstas como si fuesen de un solo disparo, violando cuanta norma de seguridad pueda haber, pues inconscientemente siguen pensando que se trata de un solo tiro. Muchos de los que así proceden son excelentes tiradores que se han auto formado a través del tiempo, concentrándose solo en las técnicas de tiro, y que aún con un empuñe deficiente, logran impactar en un blanco, ya que el disparo se produce mientras las miras están alineadas al blanco, acostumbrándose a una cadencia de fuego baja, por lo que no se nota diferencia entre un buen o mal empuñe y sin ningún tipo de instrucción en el manejo administrativo seguro de las armas. Muchos de estos relativamente buenos tiradores, en determinado momento ““se aburren”” de tirar siempre en forma estática y deciden probar otras formas de tiro más ““entretenidas”” como el FBI o el Tiro Práctico y lo hacen con todos los vicios comentados. La modalidad FBI o tiro con revólver de cañón corto aporta una dinámica que es la extracción y el tiro de velocidad en determinado tiempo, lo que trae aparejado una presión sicológica extra, que puede hacer caer en el efecto túnel al enfatizar solo en el tiempo de extracción y disparo, haciendo abstracción de las normas de seguridad, poniendo el dedo índice dentro del arco guardamonte al desenfundar, concentrándose solo en hacerlo cada vez más rápido. Esto se ve agravado cuando el tirador carece de la experiencia necesaria en el manejo seguro de las armas, sea novato o no, y por el hecho que generalmente estas armas están alivianadas en sus mecanismos de disparo.

Queda finalmente la consideración sobre el Tiro Práctico, la disciplina de tiro deportivo dinámico con arma corta por excelencia. Esta disciplina es considerada la más rigurosa en cuanto a normas de seguridad en el mundo. Sin duda es una disciplina que por sus características no es apta para cualquier tirador, aún se trate de un excelente. Tiene en relación a ello exigencias muy duras. Avanzar en su entrenamiento no solo requiere de un buen instructor. Requiere aptitudes sicofísicas muy severas por parte del concursante, que no siempre son consideradas por éste, ya que quizá ni sepa sus limitaciones, que recién se pondrán de manifiesto a la hora de ir avanzando en la instrucción, cuando la presión sicológica y cardiovascular vayan en aumento.

Esta irá creciendo, a medida que el instructor vaya exigiendo cada vez más, especialmente si entrena en forma grupal. No solo estará tensionado por las exigencias de la instrucción, sino que lo estará por el desempeño de sus compañeros. Si estos niveles de presión no son asimilados por el alumno, en su afán de hacer los tiempos y acertar como los demás, sin duda se le producirá en algún momento el tan ignorado efecto túnel, con las consecuencias que son previsibles.

Sin embargo, el instructor en algún momento puede también sentirse presionado, ya que por lógica no querrá que nadie fracase, aunque no sea su culpa. Esta convicción quizá obligue a dar una vuelta de tuerca más a las exigencias, lo que finalmente se transforma en una espiral muy difícil de detener, especialmente en personas que tienen desarrollada una alta autoestima, no gustando de perder ni siquiera en un juego de bolita, siendo competidores natos, pero sin la capacidad de comprender sus limitaciones al carecer de la aptitud psicofísica adecuada, que quizá desarrollen con el tiempo. También se debe considerar que se trabaja con armas preparadas especialmente, con sus mecanismos alivianados, no aptos para la mayoría de quienes recién se inician. ¡Normalmente todo instructor deportivo desearía sacar un campeón de cada alumno...y esto es positivo! de hecho, muchos trabajan sobre este concepto. Pero lamentablemente sabemos que no siempre se da así...

A un buen instructor esto no lo decepciona. Su meta será: ¡Cada vez más rápido!, cada vez más agrupados los disparos! Con las variantes propias de cada Instructor, esa es una buena manera de trabajar y avanzar en tiro práctico. Lo que si debemos entender, y esto muchas veces los alumnos no lo hacen, es que esto no se logra en tres meses...He notado más de una vez en los torneos de examen, en los cuales si los alumnos presentados por el Instructor no son descalificados por violación a alguna de las normas de seguridad, son aprobados para su práctica, en vez de analizar como profundizar en las medidas de seguridad, van corriendo cuando se publican las planillas de los resultados,...””Para saber a qué porcentaje salieron con respecto a los demás””...! Salvo excepciones deberían considerarse mínimo tres años para visualizar resultados...Siendo el primero de base, el segundo de afianzamiento y recién el tercero para buscar resultados y ver ““A qué porcentaje salimos”” ...

Estimo que es responsabilidad del instructor verificar el arma y equipo del alumno. Que éstos cumplan con las normas de seguridad. ¡Pero entiendo que esto debe hacerlo solo una vez! ¡Deberá ser exclusiva responsabilidad de éstos...! Muchos creen que si el mejor tiene 1 Kg. en la acción de la cola disparadora, teniendo 800 Grs. lo superarán!

Consideraciones sobre el tiro defensivo o de combate

Con las salvedades comentadas, son válidas algunas normas de seguridad en la instrucción de tiro de combate con arma corta usadas en la faz deportiva. Soy de la opinión que los mejores instructores de tiro de combate, son o provienen de Fuerzas Militares o de Seguridad, por una lógica incontrastable. Por su formación, ya que tienen la obligación de estudiar las mejores técnicas para ser aplicadas por los combatientes y por razones de profesionalidad. Esto es así en todo el mundo. En nuestro país tenemos muy buenos instructores en tiro de combate de formación militar y de formación policial, quienes no solo conocen el tiro policial, sino que son campeones e Instructores de Tiro Practico...y sé que en ambas listas me quedo corto, por lo que pido perdón por no nombrar a otros tan buenos como los mencionados...Sinceramente no creo que haya un instructor civil de tiro de combate... porque sinó se ha formado en alguna Institución nacional o del extranjero....donde lo ha hecho?...en algún campamento paramilitar o parapolicial quizá? Aun así, para ser considerado un buen instructor de alguna disciplina, debe conocerla, haberla practicado, durante muchísimo tiempo... si ha obtenido méritos en ella, ¡tanto mejor!... porque si no es así... donde la aprendió? ¿Tal vez por correspondencia?

Habrá quien diga: ¡Hay más instructores civiles! ¡Por supuesto! pero éstos no solo son los mejores instructores deportivos que conozco, sinó que como tiradores han ubicado a España en los primeros lugares en el mundo. ¡Por eso son los mejores!

Una clara excepción a las normas de seguridad tradicionales la constituye el método de tiro de combate Israelí, derivado del sistema de W. Fairbain llevado a EEUU por el Cnel R. Applegate y tomado de esa fuente, teniendo la SABIA VARIANTE de efectuar todo el proceso de instrucción sin bala en recámara! haciéndolo recién al enfrentar el blanco! Con lo que se ahorran todo el tiempo que lleva inculcar las medidas de seguridad, lo que no es poco, ¡ya que en algunos casos este tiempo puede exceder el que demanda la instrucción para aprender a obtener la capacidad de acertarle a un blanco...! Se podrá estar o no de acuerdo con esta metodología, pero no cabe duda que en el aspecto de evitar accidentes por fuego propio, esto resuelve el problema! aunque no resulte tan fácil con otras variables que pueden presentarse...

En relación a evitar accidentes durante la etapa de instrucción, creo que se adelantaría mucho si en vez de pensar en la inmediatez de los resultados, (velocidad de extracción, disparo y agrupación de los mismos) nos concentráramos más en las medidas de seguridad, dejando que la habilidad surja, por medio de la repetición constante a través del tiempo, tal cual se lo hace en las artes marciales...Sin duda la seguridad es un tema prioritario en la instrucción de tiro, pero significativamente debemos considerar que en tiro de combate las normas y el arma deben ser seguras para quien las empuña, e inseguras para quienes estén delante de la boca del cañón...

domingo, 29 de enero de 2017

EL OÍDO DEL TIRADOR

EL OÍDO DEL TIRADOR



LOS AURICULARES O TAPONES NO ES UN PROBLEMA DE ELEGANCIA
SINO DE SENSATEZ Y AUTORRESPONSABILIDAD
GRAN NÚMERO DE CAZADORES Y TIRADORES SUFREN SORDERA POR FALTA DE PROTECCIÓN


El oído es el órgano más agredido por la caza o el tiro en general, por eso es fundamental que el tirador tome precauciones a fin de evitar males mayores.

El traumatismo de oído, es una dolencia por desgracia bastante común entre cazadores, tiradores, policías, instructores de tiro… que debemos conocer y prevenir.

Hay un grupo de personas, millones en todo el mundo, que por diversas razones de tipo laboral o deportivo se ven sumergidas en un nivel de ruido aún más acusado que el que soporta el ciudadano  corriente. Entre estos nos encontramos los tiradores, instructores, policías… que, por la naturaleza de nuestro deporte o profesión, acudimos a los polígonos y galerías con cierta asiduidad. El futuro de todo tirador, aun tomando todas las precauciones posibles, es la de perder una cierta proporción de nuestra capacidad auditiva. Para el tirador que no adopta medidas de protección la sordera es el resultado final a alcanzar en no demasiado tiempo.

Ya sabemos que el ruido de disparo es una clara agresión para el oído. Si somos sensatos, si queremos protegernos y evitar una sordera prematura, debemos tomar todas las precauciones posibles para retrasar y minimizar lesiones que se puedan producir en el oído. Y digo “retrasar y minimizar”, pues, a pesar de todos los medios posibles de protección a emplear, el oído (en mucha menor proporción que sin medidas de defensa) se ve afectado a la larga por el trauma del disparo. Naturalmente, no todos los tiradores sufren en idéntica proporción. Hay factores personales y factores de la especialidad que se practique; interviene también el número de disparos por sesión, las características sonaras del polígono o galería de tiro, frecuencia de entrenamiento y competición, etc.

El arma corta, y dentro de esta las especialidades de pistola velocidad y estándar, son las más lesivas. El fusil de guerra, el tiro con armas automáticas de combate y todas aquellas otras con grandes calibres son, evidentemente, más perjudiciales que las armas largas de calibre .22 o el tiro neumático. Las escopetas de competición (Trap - Skeet) son muy sonoras, pero como se practica al aire libre y la técnica exige que el tirador dispare individualmente son poco lesivas si las comparamos con otras modalidades. Lo mismo podríamos decir para los cazadores, tanto de caza mayor como menor, en los que la frecuencia de disparos por sesión suele ser mínima.

El tirar en grupo un pequeño sobresalto es motivo suficiente para alterar la línea de mira o presionar el disparador y hacer un mal disparo o disparo accidental (gatillazo). Esto puede coger desprevenido a los demás tiradores sin estar preparados con la protección auditiva.

Años atrás veíamos a muchos tiradores que, por un sentido risible de la hombría, no aceptaban la protección del oído y presumían incluso de su capacidad de soportar el ruido de los disparos sin pestañear. Posiblemente ya están bastante sordos en aquellas fechas.

Pero esos tiempos pasados (no muy lejanos, sin embargo) ya solo son un recuerdo y hoy día es excepcional contemplar semejante estupidez.

Todavía hay tiradores que, tozudos en sus ideas, introducen en sus oídos una bola de algodón como toda medida de protección ante el trauma sonoro. Esto es insuficiente y debe desterrarse semejante remedio.

Otra costumbre, igualmente insuficiente, aunque ya de mejor protección, son las vainas vacías de calibre .38 o .45 metidas en los conductos auditivos. se usen vacías o rellenas de algodón, papel o gomaespuma, e incluso en capas de diferentes materiales, no son suficiente protección.

SISTEMAS DE PROTECCIÓN AUDITIVA

El estar sometido a ruidos superiores a 140 dB puede dañar de forma permanente nuestra capacidad auditiva. El calibre 22 L.R. ya es capaz de alcanzar ese nivel de decibelios, por lo que en términos generales podemos decir que cualquier arma de fuego puede dañar nuestro oído. Más aún los rifles de gran calibre, que pueden llegar a sobrepasar los 175 dB. También debemos considerar donde disparamos nuestra arma, sitios donde los sonidos pueden reverberar o rebotar tendrán un efecto intensificador, por ejemplo, desde dentro de un coche, aumentando el riesgo de pérdida de audición permanente.

Otro aspecto a considerar es, el tipo de munición que empleemos, longitud del cañón, el empleo de frenos de boca (estos aparatos aumentan considerablemente el sonido emitido en el disparo), cañones compensados, etc., que pueden hacer que el ruido sea aún mayor. En este sentido, utilizar dispositivos para reducir el retroceso puede ser aún más perjudicial. También se ha constatado que las armas semiautomáticas producen disparos con un nivel de presión auditiva ligeramente superior.

Aunque este tipo de lesiones se producen normalmente por una práctica continuada de nuestro trabajo y aficiones, es importante destacar que el daño a nuestra audición puede producirse con un solo disparo, especialmente si concurren algunas de las circunstancias señaladas anteriormente. Lógicamente la mayor afluencia de aficionados a los otorrinos suele coincidir con la temporada de caza, cuando se produce una mayor exposición a este tipo de ruidos.

Asimismo, está comprobado que el efecto continuado de los disparos acelera el deterioro auditivo asociado a la edad, por lo que suelen ser los más experimentados (instructores de tiro) quienes sufren mayores problemas.

PÉRDIDA DE AUDICIÓN DEBIDO AL RUIDO DE ARMA DE FUEGO

Los que usamos de forma continuada armas de fuego, somos unos de los grupos de población más proclives a perder capacidad de audición. Esta pérdida auditiva afecta fundamentalmente a los sonidos de alta frecuencia, esto se traduce en problemas para oír sonidos del habla agudos, “s”, “f”, “b”, “v”, etc. La hipoacusia neurosensorial (pérdida auditiva parcial) ocurre cuando las diminutas células ciliadas pilosas (terminales nerviosas) que transmiten el sonido a través del oído están lesionadas, enfermas, no trabajan apropiadamente o han muerto. Este tipo de hipoacusia a menudo no se puede revertir. Curiosamente el oído que más sufre es el del lado opuesto al que usamos para encarar el arma. Es decir, en un tirador diestro el oído izquierdo es el que más sufre, ya que está alineado y más próximo a la boca del cañón del arma de fuego. Por otra parte, nuestro oído derecho, en el caso de los diestros, está protegido por la masa de nuestra cabeza que absorberá parte de la onda sónica.

Los síntomas más característicos que se producen como consecuencia de una exposición a los disparos son dos. Por una parte, la aparición de zumbidos en los oídos, de forma permanente o temporal, denominados acúfenos o tinnitus. Por otra la sensación de no entender lo que te dicen cuando alguien te habla (pérdida auditiva), es como estar escuchando murmullos ininteligibles o sólo somos capaces de escuchar palabras sueltas. Este síntoma puede tener efectos colaterales a nivel psicológico, cuando el afectado comienza a acusar a su entorno de murmurar a sus espaldas en una clara actitud paranoide. Además, es posible que estas personas no se sometan a pruebas auditivas porque no creen tener un problema.

TIPOS DE PROTECCIÓN CONTRA EL RUIDO DE ARMAS DE FUEGO

Lo que resulta curioso es que se produzcan este tipo de lesiones, cuando en el mercado hay multitud de soluciones de protección auditiva, fundamentalmente cascos y tapones con diferentes niveles de tecnología. Desgraciadamente varios estudios en USA demuestran que sólo la mitad de los tiradores deportivos llevan protección auditiva todo el tiempo que están en el campo de tiro. Este porcentaje se reduce cuando hablamos de cazadores, debido a que consideran un hándicap para su relación con el entorno natural el uso de un protector de este tipo. Es decir, acusan a los tapones y cascos de impedirles escuchar los sonidos de la naturaleza durante las jornadas de caza, con el consiguiente perjuicio a la hora de acechar presas en algunas modalidades de caza.

Esto último muestra el desconocimiento de muchos usuarios sobre las posibilidades que brindan algunos de estos productos, que permiten a los tiradores oír incluso los sonidos más suaves mientras que les protege contra sonidos fuertes como el ruido producido por el disparo de un arma de fuego.

Tenemos dos tipos de dispositivos en cuanto a su modo de atenuación, los de atenuación constante y los de atenuación selectiva. Los primeros son cascos, tapones y moldes que tapona nuestros oídos protegiéndolos contra todo tipo de ruidos, no discriminando los suaves de los fuertes. Los de atenuación selectiva son aquellos que empleando una tecnología electrónica o mecánica son capaces de separar los ruidos por su intensidad llegando incluso, en el caso de los electrónicos, a amplificar los sonidos más débiles. Un inciso con respecto a los dispositivos de tipo mecánico, estos por norma general suelen tener unos tiempos de respuesta peores que los electrónicos, suelen tardar más tiempo en cerrarse ante un ruido fuerte.

Finalmente decir que estos dispositivos no sólo son utilizados por cazadores y tiradores deportivos, sino que también los militares norteamericanos usan dispositivos electrónicos y no electrónicos, durante el combate como durante el entrenamiento con armas de fuego. Los precios de estos dispositivos van desde menos de un euro en el caso de los tapones desechables más simples, hasta varios cientos de euros en el caso de cascos electrónicos de marcas de renombre. Aunque existe un abanico muy amplio de soluciones y precios de diferentes fabricantes.

CONSEJOS PRÁCTICOS PARA PROTEGER NUESTRA AUDICIÓN

  • Utilizar siempre algún tipo de protección auditiva cada vez que dispare un arma.
  • Tener siempre a mano en la bolsa de tiro al menos unos tapones desechables, para el caso que se nos olviden el dispositivo que utilicemos habitualmente.
  • Si vamos a hacer uso de armas especiales de gran calibre, como por ejemplo un rifle express, una doble protección no es desdeñable.
  • Considerar el ruido como una variable a la hora de seleccionar un arma y su calibre, junto con otras variables de más peso.
  • Evitar en lo posible disparar en grupos o en entornos reverberantes.
  • Utilizar tecnología electrónica o mecánica contrastada, sobre otras opciones siempre que lo permita nuestro presupuesto.

TEST DE INCAPACIDAD DEL TINNITUS

¿Le cuesta concentrarse por culpa del ruido o zumbido de oído? ....................................................
Si - A Veces - No
¿Le cuesta escuchar a los demás debido a que el zumbido es muy fuerte? .......................................
Si - A Veces - No
¿Lo pone mal genio el zumbido del oído? .......................................................................................
Si - A Veces - No
¿Se siente confundido por culpa del zumbido del oído? ..................................................................
Si - A Veces - No
¿Se desespera con el ruido o zumbido del oído? ..............................................................................
Si - A Veces - No
¿Se queja mucho por tener el zumbido en el oído? ..........................................................................
Si - A Veces - No
¿Le cuesta quedarse dormido en la noche por culpa del zumbido del oído? .....................................
Si - A Veces - No
¿Cree que el problema de su zumbido es algo sin solución? .............................................................
Si - A Veces - No
¿El zumbido del oído es un problema que le impide disfrutar de la vida como por ejemplo
salir a comer con amigos o ir al cine? .............................................................................................
Si - A Veces - No
¿Se siente desilusionado por culpa del zumbido del oído? ...............................................................
Si - A Veces - No
¿Cree que tiene una enfermedad incurable? ...................................................................................
Si - A Veces - No
¿El zumbido de oído le impide pasarlo bien? ...................................................................................
Si - A Veces - No
¿Le estorba el zumbido de oído en su trabajo o en las labores de la casa? .......................................
Si - A Veces - No
¿Se siente a menudo de mal genio por culpa del zumbido del oído? ................................................
Si - A Veces - No
¿Le cuenta comprender lo que lee por culpa del zumbido del oído? ................................................
Si - A Veces - No
¿Se siente alterado por el zumbido de oído? ...................................................................................
Si - A Veces - No
¿Siente que el zumbido de oído ha echado a perder las relaciones con sus familiares y amigos? .....
Si - A Veces - No
¿Le cuesta sacarse de la cabeza el zumbido y concentrarse en otra cosa? ........................................
Si - A Veces - No
¿Siente que no puede controlar el zumbido de oído? ......................................................................
Si - A Veces - No
¿Se siente a menudo cansado por culpa del zumbido de oído? ........................................................
Si - A Veces - No
¿Se siente deprimido por causa del zumbido de oído? .....................................................................
Si - A Veces - No
¿Lo pone nervioso el zumbido de oído? ...........................................................................................
Si - A Veces - No
¿Siente que no puede ya hacerle frente al zumbido de oído? ..........................................................
Si - A Veces - No
¿Empeora el zumbido de oído cuando está estresado? ....................................................................
Si - A Veces - No
¿Se siente inseguro por culpa el zumbido de oído? ..........................................................................
Si - A Veces - No

Cada respuesta “SI” suma 4 puntos; cada respuesta “A VECES” suma 2 puntos y cada respuesta “NO” suma 0 puntos. El grado de incapacidad del acúfeno viene determinado por la suma total de todas las respuestas y equivale a un valor comprendido entre 0 (no incapacidad) hasta 100 (incapacidad total).

El grado de discapacidad a través del Tinnitus Hándicap Inventory (THI), se ha clasificado en 5 niveles.
GRADO 1: (0-16) MUY LEVE: Solo percibido en ambiente silencioso y fácilmente enmascarable, casi nunca perturba al paciente.
GRADO 2: (18-36) LEVE: Enmascarable por el ruido ambiente y olvidado por la actividad diaria.
GRADO 3: (38-56) MODERADO: Percibido a pesar del ruido ambiente, si bien no dificulta las actividades diarias; sin embargo, molesta en reposo y a veces dificulta la conciliación del sueño.
GRADO 4: (58-76) SEVERO: Siempre percibido, interfiere con las actividades diarias, dificultando siempre el reposo y el sueño; paciente que acude al especialista.
GRADO 5: (78-100) CATASTRÓFICO: Todos los síntomas peor que el grado 4, especialmente el insomnio, posible patología psiquiátrica asociada.

Diversos autores consideran que ante la obtención de una puntuación “grado 4”, es necesaria la intervención psicológica, te recomendamos ponerte en manos de los especialistas.

Los acúfenos o tinnitus son un fenómeno perceptivo que consiste en notar golpes o sonidos en el oído, que no proceden de ninguna fuente externa. Pueden ser provocados por gran número de causas, generalmente traumáticas (traumatismos por explosiones, fuegos artificiales, armas de fuego...), ser producto de un síntoma de taponamiento de los oídos o de síndrome de Ménière.

CONCLUSIÓN

El uso de tapones, auriculares o ambos conjuntamente no se basa en motivaciones de capricho o moda, como en ocasiones se ha dicho, sino en una necesidad científicamente demostrada. La exposición al ruido determina sordera. Si dicha exposición es habitual: entrenamientos, competiciones, caza y ruido ambiental común al igual que los demás ciudadanos, la indicación de protección debería ser obligatoria, además de utilizar gafas y guantes. También está demostrado que el uso de auriculares o cascos de insonorización preserva y disminuye en gran medida las lesiones auditivas derivadas del trabajo en ambientes ruidosos.

La pérdida del oído es un peligro para nuestra salud que nos acecha a todos los cazadores y tiradores... En este tema no existe excusa alguna para poder evitarlo, hay en el mercado suficientes soluciones al alcance de todos los bolsillos para poder evitarlo.

¡No te quedes sordo! Cuida tu salud auditiva